Cuerpos, economías, instituciones



 
RESULTADO DE INVESTIGACIÓN: Proyecto de Doctorado Cuerpos, sociedades e instituciones a partir de la última década del Siglo XX en Colombia. Doctorado Interinstitucional en Educación – Universidad Pedagógica Nacional, Bogotá, Colombia y Universidad del Valle, Cali, Colombia
 
DE CARA AL TEXTO[1]

Los cambios en los distintos modos de producción que ha vivido la sociedad occidental han modificado las visiones del mundo y, por supuesto, del cuerpo.

(Guzmán, 2009:45)


La índole variada de los textos que ilustran estos dispositivos discursivos permite sugerir tres miradas sobre el lugar del cuerpo en el ámbito de las economías y las instituciones, como podrían ser: cuerpos en condición de instrumentos de sustento; cuerpos en la industria del deseo; y, cuerpos y dispositivos de productividad.


CUERPOS DISPOSITIVOS, CUERPOS INTERCAMBIA/ BLES/DOS

Una de las prácticas que ilustra la primera mirada, es lo que Flora Verónica Salas Cisneros nombra como ambulantaje, un oficio que se aprende, dice ella, con su ejercicio frecuente, como se comprueba en el acto de mantener el equilibrio al desplazarse sin sujeción en un tren en movimiento, en donde además, la “disposición intencionada de la mirada y de la voz, identifican y convocan a los posibles compradores o cooperadores entre los usuarios, y envían señales de compañerismo o de alerta a otros ambulantes” (2013: 1081). Esta y otras prácticas como el vestir la camiseta en el trance de postular una performatividad corporal para el enganche institucional; diseñar representaciones del cuerpo asociadas a la esfera productiva; identificar recursos expresivos y dispositivos como herramientas para el diagnóstico de condiciones y medio ambiente en el trabajo escénico; cultivar un modo de apariencia como práctica de respaldo corporal; etc., constituyen ejemplos ofrecidos por algunos autores para ilustrar estrategias en donde el cuerpo es usado como instrumento de sustento, expresión que introduce Kunrath Silva (2012) en su texto Vistiendo la camiseta: Corporalidad y performance en el enganche institucional y la construcción de subjetividades.


Un ejemplo del cuerpo en la industria del deseo, la segunda mirada que se presenta, se da, por ejemplo, dice Rodríguez Olivera, cuando un hombre quiere pasar “de un privilegio de poder absoluto a un privilegio de goce y convierte su parco capital (eyaculación, esperma) en la mercancía suprema, la nueva moneda en la que deberán cambiarse, compararse, relacionarse, todos los trayectos libidinales. La sexualidad es pues una institución que norma y rige a los sujetos, y utiliza como lenguaje dominante al genital centrismo, sean vaginas o sean penes, la revolución sexual de los 70´s centra su carácter hedonista en el orgasmo, “dictadura del clítoris y del pene, dictadura del placer genital, el deseo se convierte en el lenguaje y la mercancía se fetichiza, la prostitución no existe solo existe la libertad sexual” (2005:979). Las tecnologías de la modificación corporal vienen a complementar esta mirada. Auspiciadas por los acelerados avances de la ciencia y la tecnología, han ido creándose múltiples formas de intervenir sobre la biología del cuerpo humano en lo concerniente a su apariencia y a su funcionalidad, entre las que se pueden mencionar desde el consumo de hormonas de crecimiento muscular, la cirugía estética y los implantes robóticos, hasta la fecundación in vitro, los vientres de alquiler y la conservación de células madres. Una reflexión acerca del aumento sorprendente de estas prácticas en la cultura de consumo contemporánea, nos la deja De Castro (2012), cuando se pregunta por los sentidos de la cirugía estética y por sus utilidades, futilidades y agenciamientos (p. 30).


En otro sentido, el cuerpo como dispositivo de productividad se hace visible a partir de la Revolución Industrial, en donde, dice Guzmán, no solo han cambiado de forma vertiginosa los procesos de producción, sino que, además, la introducción de máquinas que sustituyen el trabajo humano, ha transformado considerablemente el cuerpo. Por ejemplo, afirma la autora, la sistematización de la producción en serie obliga a una medición de tiempos y movimientos que automatizan el trabajo corporal, de tal manera que el cuerpo no solo va perdiendo movilidad, sino la propia idea de que puede moverse (2009). De otro lado, vemos cómo en Cali, la industria creativa y cultural de la salsa impulsada por las escuelas de salsa; por las cadenas productivas familiares en donde se gesta el sueño colectivo llamado Salsa; o, por la salsa como una estrategia de competitividad, ha creado posibilidades de un futuro económico para muchas familias que son “motores de la imaginación en los barrios y comunas, y a nivel internacional en intercambios de Salsa en el mundo”. Estas nuevas dinámicas de desarrollo socio-económico y crecimiento personal dan cuenta hoy de un semillero que ha formado alrededor de 200 niños, testimonio de lo cual se da en el Festival Mundial de Salsa, como se registra en la Revista Cali (2011).[2] Al mismo tiempo, la escuela y la fábrica también se dan la mano.


Aunque muchos educadores están convencidos de que la misión primordial de las instituciones educativas es ampliar el horizonte intelectual de los estudiantes, otras han empezado a dedicar tiempos y espacios escolares al propósito de convertirlos en trabajadores fabriles: “ahora somos socios. En el pasado, nuestros profesores formulaban el currículo, y las actividades de laboratorios y la experiencia en el terreno pocas veces se tenían en cuenta (…) Cuando las compañías nos dijeron que no era suficiente, nuestra reacción fue defensiva, pero ahora somos socios. La alianza parece eficaz para enfrentar la escasez de mano de obra calificada”.[3] El cuerpo vinculado al consumo, de la hierba en el primer caso a través de la comercialización de música popular en donde se narran sus diferentes usos (Veríssimo, 2012); y de la midia, en el segundo, para moverse en la industria cosmética, son así mismo, dispositivos de productividad que se sirven y se tramitan de/en el cuerpo (Cordeiro Marçaly y Freitas Chaves (2009). Pero tal vez sean ciencia y tecnología, una de las alianzas más efectivas en la fabricación del cuerpo productivo, y sea el deporte su escenario más rentable, como argumentan Torres García (2013) y Martín Reyes (2013), entre algunos otros. Este último autor aporta elementos de discusión acerca de los factores que han contribuido a que el deporte ocupe tan notorios lugares y acerca del uso que se hace de tal situación desde las más diversas instancias. Su espectacular acogida, dice, mueve enormes intereses referidos al poder, mediado por la tecnología, la economía y la política, afectando como consecuencia el concepto y estructura de los cuerpos.[4]


El anhelo de poder y control ha acompañado al hombre a través de su historia, pero la naturaleza y el tiempo, de manera constante le recuerdan sus limitadas capacidades. Un producto muy humano, la tecnología, ha ofrecido la garantía de poder y supervivencia. Pese a ello, cuando la naturaleza se manifiesta en toda su magnitud ante ella solo queda guarecerse impotentes. Con el tiempo, un dispositivo tecnológico, el reloj, trajo consigo la ilusión de su control, la posibilidad de anticipar y programar el futuro. Sobre naturaleza y tiempo toca contentarse con pequeños y progresivos logros pues se sigue expuesto a su gratuita tiranía. Pero, ¿quién no desea al menos por momentos, poder sobre otros, sobre algo o sobre sí mismo? Ese deseo de poder se expresa queriendo extender el alcance o magnitud de nuestras acciones, lo cual incide directamente sobre las capacidades y naturaleza del cuerpo humano. En este punto emerge, y como fenómeno paradigmático en el sentido expuesto: el deporte. (…) El ejercicio del poder, la conformación de instituciones y el uso de la tecnología interactúan de manera constante en el ámbito deportivo. (…) Como se tiene tanto éxito en la actividad deportiva expresado en la mejora de marcas y en el crecimiento del espectáculo, el auge de sus prácticas masivas crece en forma paralela. (…) Así el deporte es hoy una institución de enorme e innegable influencia en los más diversos aspectos de la sociedad y por tal motivo privilegiada. Su práctica se promueve desde tempranas edades para asegurar la detección oportuna del talento y otros beneficios. Su conocido lema: citius, altius, fortius, conduce a buscar los límites del desarrollo de las capacidades humanas generando un riguroso proceso que dados sus evidentes resultados impulsa una práctica globalizante. Con la promesa de cumplir tan caros deseos emerge la tecnología como objeto de culto, puesto que permite mediciones de alta precisión y además su uso facilita la espectacular mejora de las capacidades de los atletas y de las instituciones vinculadas al proceso. En este siglo, los adelantos tecnológicos han sido formidables y gracias a ellos se rompen de manera continua las marcas y se modifican reglamentos. Como consecuencia se ha acuñado un nuevo término: “dopaje tecnológico”, el cual establece que sin la utilización de los sofisticados implementos producto de la investigación tecnológica serían imposibles las marcas obtenidas. Para ilustrarlo, en natación gracias a trajes especiales[5] en menos de dos meses se batieron 30 récord orbitales, lo cual obligó a regular de manera estricta los materiales y largo de las mangas. Los nuevos tejidos juegan ahora papeles definitivos y determinantes en el resultado final, unos conservan la temperatura como el “climacool”, otros los mantienen siempre secos como el “climalite”[6].


Los de más allá tienen micro-cápsulas que liberan partículas que hidratan la piel o bandas que amarran el músculo para disminuir la vibración y retardar la fatiga o acelerar el proceso de recuperación, son una especie de segunda piel superior a la natural. En ciclismo, ante el avance en nuevos materiales y aerodinamismo fue necesario regular el peso mínimo de las bicicletas y su geometría. En general, los cambios introducidos a los equipamientos de buena parte de los deportes han sido espectaculares y gracias a ellos es que se están realizando elementos y obteniendo marcas consideradas antes imposibles. (…) Hay simuladores que ofrecen experiencias casi idénticas a la realidad y permiten lecturas y controles remotos del esfuerzo no posibles en situaciones reales. Su uso es creciente y pueden determinar los entrenamientos subsecuentes sin necesidad de la presencia humana. Se fortalece así una nueva forma de experiencia corporal que modifica la concepción de cuerpo y su interacción con la máquina. En esa ruta, con Oscar Pistorius[7] se derrumbaron barreras y se movieron fronteras alrededor del rendimiento deportivo, la tecnología y lo considerado tradicionalmente como discapacidad. Que un “discapacitado” pretendiera con éxito enfrentarse a sus contrapartes sin discapacidad fue algo inusual, y tal situación se dio gracias a una pieza de repuesto, una prótesis que en su momento se alegó otorgaba ventajas. O sea que las prótesis ya no solamente son para reemplazar partes defectuosas o ausentes, sino que, en razón a las mejoras generadas por ellas, están siendo implantadas para amplificar las capacidades. (…) La integración entre los productos tecnológicos y el ser humano es cada vez más sutil y estrecha y para admitirlo no se han ofrecido mayores reticencias, ni se han generado conflictos, como por ejemplo, los presentados en el tránsito del amateurismo al profesionalismo, crisis hoy totalmente olvidada. No hay reparos: hay admiración. La salud, la equidad y la igualdad para todos los deportistas del mundo, legado olímpico, fue cambiado y ello se admitió sin gran problema. En la actualidad, para pertenecer a la élite no es suficiente con la dedicación parcial, la ausencia de patrocinios o limitado acceso a tecnologías de punta es impensable, ellas son condición sine qua non para lograrlo. Se ha conformado así un nuevo ser que significa un radical y temerario paso adelante para la humanidad, puede decirse que ya era hora después de tantos miles de años sin cambios y en los cuales todo reposó en las manos de la lenta evolución; el rediseño del cuerpo está ocurriendo de manera sutil entre la gente del común y de manera categórica en quienes buscan los máximos rendimientos. (pp. 1-12)


Por estas, entre diversas razones, dice el profesor Martín Reyes, es que, desde los más poderosos hasta la gente del común, han encontrado en el deporte un rico filón para alimentar sus ambiciones e intereses. Este es el sueño de una multitud de corporaciones y gobiernos que no dudan en utilizar el cuerpo élite, para venderlo en forma de súper seres, de ahí que se hayan convertido, dice, en la gente más asediada del planeta


BIBLIOGRAFÍA

  1. Cordeiro Marçaly, C. y Freitas Chaves, S. (2009). Cuerpo y consumo: los medios en la industria de la belleza. En: Costa Ribeiro, P.R. et al. (Org.). IV Seminario Cuerpo, Género y Sexualidad, Composiciones y desafíos para la formación docente. Universidad Federal de Rio Grande FURG / Universidad Federal de Rio Grande del Sur UFRGS. Rio Grande – RS, Brasil – Memorias, Eje temático 1. Póster.

  2. De Castro, A.L. (2012). Los sentidos de la cirugía estética: utilidades, futilidades, agencia y/o incorporación. En: Aimar, L.A. (Ed. Coord.). Geometrías de los cuerpos. Distancias, proximidades y sensibilidades. Revista Latinoamericana de estudios sobre cuerpos, emociones y sociedad RELACES. Año 4 (9). Publicación electrónica. Argentina CIECS / CONICET / UNC, pp. 28-37.

  3. Guzmán, A. (2012). Imágenes del mundo, imaginarios sobre el cuerpo: el cuerpo como mercancía. En: Muñiz García, E. & List Reyes, M. (Coords.). V Congreso Internacional de Ciencias, Artes y Humanidades “El Cuerpo Descifrado” Las representaciones y las imágenes corporales – Universidad Autónoma Metropolitana UAM, Azcapotzalco / Benemérita Universidad Autónoma de Puebla BUAP / Escuela Nacional de Antropología e Historia ENAH / Universidad Autónoma de Barcelona UAB / Universidad de Buenos Aires UBA / La Cifra Editorial / Grupo de Estudios sobre Sexualidad y Sociedad GESyS, Facultad de Estudios Superiores FES – Iztacala, Facultad de Psicología, Universidad Nacional Autónoma de México UNAM, México D.F., México - Colección Humanidades, Serie Memorias – Mesa 19, pp. 43-55.

  4. Kunrath Silva, P. (2012). Vistiendo la camiseta: corporalidad y performance en el enganche institucional y la construcción de subjetividades. En: Citro, S. et al. (Coords.). 1er Encuentro Latinoamericano de Investigadores sobre Cuerpos y Corporalidades en las Culturas. Facultad de Humanidades y Artes, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina. Red de Antropología de y desde los cuerpos – Grupo de trabajo 4.

  5. Rodríguez Olivera, S. (2005). La industria del deseo. En: Muñiz García, E. & List Reyes, M. (Coords.). II Congreso Internacional de Ciencias, Artes y Humanidades “El Cuerpo Descifrado” - División de Ciencias Sociales y Humanidades DCSH, Universidad Autónoma Metropolitana, Azcapotzalco / Facultad de Filosofía y Letras, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla BUAP / Revista Kiné, Argentina / Carrera de Sociología, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires UBA / University of Austin, Texas, USA – Memorias – Mesa 9, pp. 978-997.

  6. Salas Cisneros, F.V. (2013). Prácticas corporales de los vendedores ambulantes del ‘metro’ de la ciudad de México y la salud de los trabajadores. En: Muñiz García, E. & List Reyes, M. (Coords.). VI Congreso Internacional de Ciencias, Artes y Humanidades “El Cuerpo Descifrado” La ciencia y la tecnología en las prácticas corporales – Universidad Autónoma Metropolitana UAM / Escuela Nacional de Antropología e Historia / Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Xochimilco – Memorias – Grupo de trabajo 12, pp. 1080-1086.

  7. Torres García, F. (2013). La ciencia y la tecnología en la fabricación del cuerpo deportivo. En: Muñiz García, E. & List Reyes, M. (Coords.). VI Congreso Internacional de Ciencias, Artes y Humanidades “El Cuerpo Descifrado” La ciencia y la tecnología en las prácticas corporales – Universidad Autónoma Metropolitana UAM / Escuela Nacional de Antropología e Historia / Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Xochimilco – Grupo de trabajo 7, pp. 669-684.

  8. Veríssimo, M. (2012). Los usos de la hierba en las canciones populares: algunas consideraciones para el estudio de la cultura cannábica. En: Citro, S. et al. (Coords.) 1er Encuentro Latinoamericano de Investigadores sobre Cuerpos y Corporalidades en las Culturas. Facultad de Humanidades y Artes, Universidad Nacional de Rosario, Rosario, Argentina. Red de Antropología de y desde los cuerpos – Grupo de trabajo 14.


[1] La reflexión que se presenta es resultado de la investigación realizada como tesis doctoral (DIE-UPN/Univalle) titulada: Cuerpos, sociedades e instituciones a partir de la última década del Siglo XX en Colombia. Allí se sistematizaron unas 1200 fuentes documentales datadas en los últimos 20 años y publicadas en congresos y encuentros colombianos y latinoamericanos cuyo tema puntual era el cuerpo. Gracias a esta abundancia escritural se pudieron identificar tendencias escriturales o modos de enunciación respecto de “algo”, en una época en particular; y dispositivos discursivos o saberes agenciados por fuerzas que lo instituyen como “régimen de verdad” y que a la vez necesitan de él para expresarse. Ej.: “los codos no se ponen en la mesa”; “no debemos contradecir a los mayores”; “la homosexualidad es una desviación”; etc.


[2] En: Alcaldía Santiago de Cali (2011). Festival Mundial de Salsa. Revista Cali.com Cali, pp. 4-9.


[3] Publicación eltiempo.com. Sección Otros. Fecha de publicación: 2 de diciembre de 1996. Recuperado de:

http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-611330


[4] El profesor Alfonso Martín Reyes es autoridad nacional en temas que tejen la tríada de este eje epistémico: cuerpo - economía - instituciones, y como se va a ver, problematiza de muchas formas los modos en que el capital ha convertido al cuerpo en moneda de cambio. Transcribo el texto editado por motivos de espacio. Ver ponencia # 25 de esta matriz.


[5] Todos los que lo hicieron usaron el nuevo traje LZR Racer, confeccionado con un material del grosor de un papel y que comprime las zonas del cuerpo que ofrecen más resistencia, no tiene costuras, las uniones están selladas por ultrasonido y su confección fue supervisada por la NASA (Tomado del diario El Tiempo 13 de abril de 2008).


[6] Términos y tecnologías patentadas por la famosa multinacional Adidas.


[7] Oscar Pistorius posee lo récords mundiales en 100, 200 y 400 ms. para personas con discapacidad, para correr utiliza prótesis transtibiales fabricadas en fibra de carbono. Pistorius fue aceptado y compitió con relativo éxito en los mundiales de atletismo para atletas sin discapacidad, en Corea, en septiembre del 2011.


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