El dolor, realidad adscrita de la experiencia corpórea




“Yo soy yo y mi circunstancia”[1] Ortega y Gasset*


El dolor es uno de los temas más recurrentes en el ser humano, forma parte de todas las etapas históricas y culturales de la sociedad, así como se encuentra presente en toda y cada una de las etapas de la vida, partiendo de ello nos concientizamos de que nos encontramos inmersos en un entorno global en el cual, se ha generado un lenguaje particular para dicho tema, rodeado de misticismo, mitos y tabúes, desde sus representaciones iconográficas más básicas hasta las gesticulaciones particulares y propias del concepto, las cuales por naturaleza reconocemos no solo en nuestra especie, sino incluso en otras. Pero en esencia ¿Qué es el dolor? ¿Cómo lo entendemos y lo asimilamos? ¿Cómo lo proyectamos? ¿Cómo nos define? ....


Como término se refiere según la "International Association of the Study of Pain" como "una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada a un daño real o potencial del tejido, o se describe en términos de dicho daño”.[2] En el caso De Sanctis nos dice “El dolor es la percepción de un estímulo desfavorable o nocivo que provoca grandes trastornos de la sensibilidad y el desencadenamiento de los reflejos de defensa que se intensifican en todos los sentidos. Todo dolor físico es un estado de conciencia, una superposición psíquica a los reflejos protectores subconscientes.” [3] Fisiológicamente el dolor cumple la función de alertar al sistema nervioso, desencadena mecanismos cuyo objetivo es limitar los daños y el estrés, la señal se produce cuando por contacto infiltración, compresión, distensión, tracción o isquemia el cuerpo activa los nocireceptores o receptores del dolor, esto únicamente sucede cuando se rebasa los límites de normalidad que perciben el resto de los receptores nerviosos, bajo estas circunstancias los nocireceptores inician el proceso de transducción y defensa, los cuales pueden ir desde una reacción de retirada hasta la analgesia dependiendo del nivel de daño; en el caso del dolor neuropático, el cual es aquel que se produce como consecuencia del daño directo al sistema nervioso, el dolor se presenta con estímulos mínimos o sin ellos y de manera continua; y en ambos tipos podemos encontrar dolor agudo o crónico.



OSIO Bustos Gabriela. Serie Dolor 1. Técnica Encáustica Díptico. 120 x 45cm. 2004.


Pero cuando analizamos el proceso detenidamente y lo llegamos a polarizar, podemos pensar que toda experiencia vital produce un tipo de dolor, el cual no identificamos como tal debido a la intensidad, por ejemplo el tecleo sobre la computadora produce fricción el cual varía dependiendo de la fuerza que cada uno aplica, pero en todos los casos dicha fricción produce desgaste o alteración en las células epiteliales que entran en contacto con el teclado, el reír y la contractura muscular que ello produce puede considerarse también dolorosa, de igual manera el besar o el primer contacto de nuestras retinas con la luz al despertar en la mañana, el nacer, el morir, ejercitarnos, comer y respirar, por lo tanto el dolor como experiencia define al cuerpo a través del proceso vital en todo instante, se transduce de ser un momento efímero, único, temporoespacial, individual, y abstracto a una realidad objetiva y consciente, el cuerpo diseñado por la consustanciación del dolor proyecta todas las circunstancias, sueños, anhelos, ideología, emoción, marcas que no solo se nos presentan y emanan de las cicatrices, sino de todo el lenguaje corporal que desarrolla bajo determinada situación algún individuo, la postura, gesticulación, sudoración, aceleración del pulso, la respiración, los procesos y reacciones químicas a nivel cerebral; todo ello nos permite leer a cualquier ser existente, mirar más allá de él, nos otorga referencia de su trayecto vital y de su prospectiva.





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[1] ORTEGA y Gasset José. Meditaciones del Quijote. Alianza Editorial. 2005


[2] http://www.iasp-pain.org/AM/Template.cfm?Section=PAIN_


[3] LARIOS Aznar Pedro. El Dolor en la Artes, El dolor en la pintura de la Antigüedad. Miramar Outsourcing. 2010. Pag 13


*Texto tomado del Archivo Documental “Cuerpos, sociedades e instituciones a partir de la última década del Siglo XX en Colombia”. Mallarino, C. (2011 – 2016). Tesis doctoral. DIE / UPN-Univalle.


La autora: Escuela de Posgrados en Educación Integral, Puebla, México / @GabyOsio

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