Tentativas sobre el cuerpo



RESUMEN*


El presente texto, tiene por objeto describir las formas en las cuales se objetiva el cuerpo en la contemporaneidad; por medio del reconocimiento del papel que juega la imagen, como constituyente de tres tipos de trayectos, uno ontológico, uno ético y uno estético, en los circuitos de consumo de la sociedad y en la virtualización social del cuerpo, como fenómeno que suplanta a la vida y genera diferentes discursos que se materializan en los cuerpos; Lo ontológico, permite pensar la existencia como contingencia, como posibilidad, como conjunto de hechos que rodean de manera vital un grupo de seres humanos y donde el hecho de existir, se configura como un suceso relacional, un suceso que se produce en colectivo y no como una declaración autista o individual, lo ético, permite la reivindicación del cuerpo, desde el acto de resistencia que se engendra en la carne misma y lo estético, como condición de expresión de la sexualidad, como una expresión solitaria del cuerpo, como la soledad del espejo, la soledad de la autosuficiencia y la vanidad.


Para el desarrollo de la investigación, se empleo una categoría denominada multidad[1], a partir del entendido de que esta categoría fuera definida para el estudio, como “Coordenada virtual, múltiple y heterogénea, ficcionada desde los diferentes lenguajes de la cultura”.


A partir del siguiente sentido argumental; una Coordenada es el punto de intersección de al menos dos elementos o condiciones, en este caso, la intersección de un tiempo y un espacio determinado, lo cual es en sí mismo el cuerpo biológico; la multiplicidad y heterogeneidad, aduce a la perspectiva misma de la investigación, la cual se basa en la idea de que el cuerpo deviene, es decir esta siendo permanentemente en razón de sus circunstancias; por último, al mencionar que es ficción, estamos afirmando que es objetivado como imagen; recapitulando, la categoría multidad permite entender, un lugar, una condición y una contradicción del cuerpo.


EL INDIVIDUO MODERNO



En nuestras sociedades Occidentales, entonces, el cuerpo es el signo del individuo, el lugar de su diferencia, de su distinción. Paradójicamente, al mismo tiempo está disociado de él a causa de la herencia dualista que sigue pesando sobre su caracterización occidental. Así, es posible hablar, como si fuese una frase hecha, de la “liberación del cuerpo”, enunciado típicamente dualista que olvida que la condición humana es corporal, que el hombre es indiscernible del cuerpo que le otorga espesor y sensibilidad de su ser en el mundo.

Le Bretón, David (Antropología del cuerpo y modernidad)[2]

Los cuerpos Modernos sufren procesos de subjetivación racional, mientras que el cuerpo hoy, se subjetiva de una manera diferente; se subjetiva al objetivarse como multidad, su vida entonces es objeto, mientras que su imagen, es sujeto. Complementaré esta apreciación por medio de la siguiente afirmación de (Pérez-Estévez, 2006: 36), citando a Nietzsche;


El sujeto ha colocado, en la Modernidad, a la Naturaleza enfrente y la ha llamado, en consecuencia, objeto (ob-iactum, Gegen-stand), es decir, lo que está arrojado enfrente o en contra. De esa forma, la Naturaleza se ha convertido en enemiga del sujeto y también la enajenada y la esclavizada.


Me permitiré afirmar entonces que hoy el cuerpo es sujeto y objeto, es forma y contenido simultáneamente y no una res escindida; en este último sentido, aparece una nueva pregunta ¿cómo aquello que un día llamamos ficción, ha pasado de un momento a otro, a hacer parte de nuestras particulares realidades, y de nuestras sociales realidades?, ¿cómo esa otra orilla fantástica, que solamente parecía territorio de las artes, del mito o de la “irración” se desbordó por completo?, ¿cómo el cuerpo Moderno ya no lo fue más?


Hoy el cogito ergo sum cartesiano se extingue en el cuerpo; el pensamiento, ya no otorga un lugar en la existencia, lo hace la multidad y de alguna manera su volumen, más que en ninguna otra época de la historia de la humanidad, el debate del cuerpo con lo virtual, lo ficcional, lo simbólico, lo mítico, lo artístico, sería tan decisivo;


El lenguaje de la máquina no habla en condicional y no inventa ficciones: no tiene nada que reprimir. La máquina no se hace la pregunta por su existencia ni por su legitimación: tiene un cuerpo ideal… La consecuencia es que el sujeto de la ficción no tiene nada que decir; el pobre está saturado. Si bien siempre puede seguir hablando, eso carece de consecuencias o es meramente decorativo, como recuerdo de los buenos viejos tiempos. (Pommier, 2002: 38)


El pensamiento moderno, dotó de tal nivel de individuación al ser humano, que la calidad de ser y hacer parte de una sociedad comunitaria, le está negada al cuerpo; al mismo tiempo, a este se le nomina con cientos de adjetivos, como por ejemplo, aquellos que hacen mención a su característica más evidente; la finitud de su carne, su putrefacción y su carácter de sustancia contingente de esencias sublimes. Sublimadas, al menos desde la óptica dual, imperante en toda la literatura de Occidente, misma que se extendió desde Pitágoras, hasta nuestros días, sin mayores modificaciones.


El cuerpo no fue, ni es vindicado como ese lugar espeso en el cual ocurre la vida; sino el lugar donde se espera a la muerte, una entidad infecta y punible; a diferencia de su esencia, la cual es tomada como una entidad perfecta, encerrada en otra que le apresa, que le encarcela y que no le permite encontrarse con la libertad, con esa libertad que es el discurso de la moral esclava Nietzscheana.


Podemos rastrear en la filosofía Occidental, cómo se le da de una manera sostenida, vitalidad y robustez al postulado acerca de la existencia de dos entidades y que según la teoría platónica, se encuentran juntas; una pilotando a la otra y donde el cuerpo, es el lastre accidental para un alma trascendente e inmortal.


La modernidad, por su parte, recibió un cuerpo, ya no escindido en un componente físico y uno metafísico, que fue la distinción clásica, es decir cuerpo y alma; sino que recibió un cuerpo en condición de desalojo, donde la existencia, no la medirá el cuerpo, sino que lo hará la razón, basta con recordar el cogito ergo sum, para encontrar que pensar como condición de la existencia es algo semejante a la dicotomía entre el cuerpo y el alma, salvo que la modernidad introduce el pensamiento como sustrato de la verdad; la razón se instituye entonces como la manera de establecer la validez de la existencia, lo cual dejaría de lado de una vez y por todas, la animalidad humana.


La moderna configuración del cuerpo, dejó una perforación tal en la configuración de la existencia personal, que la misma, fue anegada por el vacío, el vacío que supone pensar el cuerpo como un territorio extraño, incluso de pensarlo ajeno a nosotros mismos, planteado de esta manera, el tema del cuerpo, se puede entender como una aporía fundamental, una sin salida existencial.


Sin embargo, poco se entiende de cómo el cuerpo se ha convertido en un escenario dinámico para el proyecto liberal, un escenario singular y autónomo, singular y único, un proyecto político, un proyecto de “ciudadanías libres”, en el cual se sincretizan discursos y prácticas; tanto públicas como privadas.


Es bien sabido, que el proyecto moderno, individualiza toda práctica humana, que crea seres dotados de altos grados de individualidad y altamente competitivos, seres únicos que perciben la realidad de una manera salvaje; como algo salvaje, en el ocaso de los derechos.


En ese sentido, se restituye para la humanidad, la idea de que cada ser es único, irrepetible, la idea de que cada ser es emperador de su propio mundo y que claro, debe luchar por su sobrevivencia, así que por medio de un discurso acerca de la diferencia y de la individualidad, se excluye a todo cuerpo que nos sea el propio, que no sea “yo mismo”.


De igual manera se mantiene inmutable la idea dicotómica de la existencia, solo que para entonces, el alma fue reemplazada por la razón; las fronteras del cuerpo, entonces son delimitadas por barreras extra corporales, extra físicas, de compleja individualidad, en la cual miles de cuerpos se hacen invisibles en la soledad acompañada del ciberespacio.


BIBLIOGRAFÍA


  1. ABDERHALDEN Rolf. (2009). La Cátedra Manuel Ancizar: ¿un dispositivo performático?. En: Ciudadanías En Escena Performances y Derechos Culturales en Colombia. Bogotá D.C. Universidad Nacional de Colombia.

  2. ADORNO Theodor Y HORKHEIMER Max. (1998). Dialéctica de la Ilustración. Madrid. Editorial Trotta.

  3. ARISTÓTELES. (1932). La Política. Paris. Editorial Garnier Hermanos.

  4. ARTAUD, Antonin. (1986). El teatro y su doble. Barcelona. Edhasa.

  5. AUGÉ, Marc. (2000). Los no lugares espacios del anonimato (Una antropología de la sobremodernidad). España. Ed Gedisa.

  6. BALAGUER, Roberto. (2003). Internet: un nuevo espacio psicosocial. Montevideo. Ediciones Trilce.

  7. BHABHA, Homi K. (2002). El lugar de la cultura. Buenos Aires. Manantial.

  8. BUTLER, Judith. (2002) Cuerpos que importan (Sobre los límites materiales y discursivos del “sexo”). Buenos Aires. Paidos.

  9. BOURDIEU, Pierre. (2007). El sentido práctico. Argentina. Siglo XXI.

  10. CASSIRER, Ernst. (1951). Las Ciencias de la Cultura. México. Fondo de Cultura Económica.

  11. CASTORIADIS, Cornelius. (1997). Ontología de la Creación. Bogotá. Ensayo y Error.

  12. COLODRO, Max. (2004). El silencio en la palabra (Aproximaciones a lo innombrable). México. Ed. Siglo XXI.

  13. DEBRAY, Régis. (1994). Vida y muerte de la imagen (Historia de la mirada en Occidente). Barcelona. Ediciones Paidos.

  14. DE SOUSA SANTOS, Boaventura. (2010). Para Descolonizar Occidente (Más allá del pensamiento abismal). Buenos Aires. Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales – CLACSO; Prometeo Libros.

  15. DURAND, Gilbert. (2007). La imaginación simbólica. Buenos Aires. Amorrortu editores.

  16. DELEUZE, Gilles. (1984) La imagen movimiento (estudios sobre cine 1). Barcelona. Paidos comunicación.

  17. FALS BORDA, Orlando. (2002). El Presidente Nieto (Historia Doble de la Costa 2). Colombia: El Áncora Editores.

  18. FOUCAULT, Michel. (2008). El pensamiento del afuera. España. Pre - Textos.

  19. (2003). Vigilar y Castigar (Nacimiento de la prisión). Buenos Aires. Siglo XXI editores.

  20. (1990). Tecnologías del yo y otros textos afines. Barcelona. Paidos Ibérica S.A.

  21. (1968). Las Palabras Y las Cosas (Una arqueología de las ciencias humanas). Argentina. Siglo XXI editores.

  22. FREUD, Sigmund. (1988). El malestar en la cultura. Madrid. Alianza Editorial.

  23. GÉRARD, Vincent. (2001). El Cuerpo y el enigma Sexual. En: HISTORIAS DE LA VIDA PRIVADA. Vol. 5. Madrid. Taurus.

  24. GOFFMAN, Erving. (1973). La mise en escène de la vie quotidiene (1 la présentation de soi). Paris. Las éditions de minuit.

  25. HEGEL, G.W.F. (1989). Estética I. Barcelona. Ed. Península.

  26. KANT, Immanuel. (s.f.) Crítica del juicio (seguida de las observaciones sobre el asentamiento de lo bello y lo sublime).

  27. LE BRETÓN, David. (2002). Antropología del cuerpo y modernidad. Buenos Aires. Nueva Visión.

  28. LIZARAZO, Arias Diego. (2009). Iconos, Figuraciones, Sueños (hermenéutica de las imágenes). México. Siglo XXI editores.

  29. LOTMAN, Iuri M. (2000). La Semiósfera III (Semiótica de las artes y de la cultura). Madrid. Anaya.

  30. MARTINEZ, Carlos Eduardo. (2010). Siglo XX: Una ciudadanía que irrumpe. Bogotá. Texto de estudio Maestría en Investigación Social Interdisciplinaria.

  31. MELUCCI, Alberto. (2000). O jogo do eu - a mudança em si de uma sociedade global. Sao Paulo. Ed. Unisinos.

  32. MILLER, Alice. (2007). El Cuerpo nunca miente. Barcelona. Ensayo-Tusquets editores.

  33. MORÍN, Edgar. (1998). La noción de sujeto. En: Nuevos Paradigmas y Subjetividad. Buenos Aires. Paidos.

  34. NICOLLE, Pellgrin. (2005). ¿Es el cuerpo un teatro de las apariencias?. En: HISTORIA DEL CUERPO (Del renacimiento al Siglo de las Luces). Vol. 1. España. Taurus.

  35. NIETZSCHE, Friedrich W. (2007). El origen de la tragedia. México. Espasa Calpe.

  36. (2004). Sobre Verdad y mentira en sentido extramoral. En: SEÑAL QUE CABALGAMOS. Año 3. No. 42. Bogotá D.C. Universidad Nacional de Colombia.

  37. (1996). La genealogía de la moral. Madrid. Alianza editorial.

  38. (1994). Aurora (Reflexiones sobre la moral como prejuicio). Madrid. M.E. Editores, S.L.

  39. (1972). Más allá del bien y del mal. Madrid. Alianza.

  40. KLOSSOWSKI, Pierre. (1995). Nietzsche y el círculo vicioso. Bueno Aires. Ed. Altamira.

  41. PERGOLIS, Juan Carlos. (1998). Bogotá Fragmentada: Cultura y Espacio Urbano A Fines Del Siglo XX. Tm Editores, Universidad Piloto de Colombia, Bogotá,

  42. PINEL, Vincent. (1994). Le siècle du Cinèma. Paris. Ed. Bordas.

  43. POMMIER, Gérard. (2002). Los cuerpos angélicos de la posmodernidad. Buenos Aires. Ed. Nueva Visión.

  44. RESTREPO, Gabriel. (2009). Un saber social paradójico como reflexión de lo trivial. EN: Ficciones Sociales Contemporáneas. SANABRIA, Fabián Y SALCEDO-FIDALGO, Hernando. Bogotá. Ed. SANABRIA Y SALCEDO-FIDALGO.

  45. SARAMAGO, José. (2000). La Caverna. Buenos Aires. Alfaguara.

  46. SARTRE, Jean-Paul. (1954). El ser y la nada. 3 vol., Buenos Aires. Iberoamericana.

  47. SENNETT, Richard. (1997). Carne y Piedra (el cuerpo y la ciudad en la civilización occidental). Madrid. Alianza Editorial.

  48. RODRÍGUEZ. José Luis. (2011). Fantasmagoría (Una tentativa virtual del cuerpo). Bogotá D.C. Tesis sin publicar.

  49. (V.A) VILLAFAÑE y MÍNGUEZ. (2002). Principios de teoría general de la imagen. Madrid. Ed. Pirámide.

  50. VAN DIJK, Teun. (2001). El Discurso como Acción Social. Barcelona. Gedisa Editorial.

  51. VATTIMO, Gianni. (1992). Más allá del sujeto (Nietzsche, Heidegger y la hermenéutica). Barcelona. Paidos.

  52. VIRILIO, Paul. (1997). El Cibermundo: la política de lo peor. España. Ediciones Cátedra.

  53. YOURCENAR, Marguerite. (2005) Cuentos Orientales. Colombia. Nomos S.A.

  54. ZUNZUNEGUI, Santos. (1998). Pensar la Imagen. Madrid. Ediciones Cátedra.

  55. REVISTAS

  56. BUENO-MARTINEZ, Gustavo. (1954). La esencia del Teatro. En: Revista de ideas estéticas (Instituto Diego Velázquez, CSIC). Año XII. Num. 46. Pg. 111-135 Madrid, (Abril-Mayo-Junio).

  57. DEBOR, Guy. La sociedad del espectáculo. En: edición electrónica de la revista Observaciones Filosóficas [en línea]. http://www.observacionesfilosoficas.net/socedadespectaculo.html [Consulta: 27 julio. 2012]

  58. PÉREZ-ESTÉVEZ, Antonio. (2006). Sujeto moderno y naturaleza en el último Nietzsche. En: Utopía y praxis Latinoamericana. Año 11. Num. 34. (Jul-Sep).

  59. TAMBUTTI, Susana. (2004). “El siglo XX está marcado por un ataque al cuerpo”. En: Cuadernos de Picadero. Año 1. Num. 3.

  60. CIBERGRAFÍA

  61. “CUERPO” En: Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua. [en línea]. http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=CUERPO Madrid, España: RAE. [Consulta: 27 julio. 2011]

  62. “ETICA” En: Diccionario de Materialismo Filosófico. [en línea]. http://www.filosofia.org/filomat.[Consulta: 07 septiembre. 2011]

  63. MARX, Karl. El Capital (Tomo 1). En: Karl Marx y Friedrich Engels (Biblioteca de autores socialistas. http://www.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/25.htm [Consulta: 13 diciembre. 2011]

  64. BALAGUER, Roberto. (a) ¿Adicción al internet o a la existencia? En: Revista digital universitaria. Vol.9. No.8. [en línea]. http://www.revista.unam.mx/vol.9/num8/art55/int55.htm. [Consulta: 01 agosto. 2011]

  65. (b) “La outimidad del mundo digital: in and out del sujeto posmoderno”. En: Revista Prometeus. Num. 26. 2008. [en línea] http://wwwpmdq.com.ar. [Consulta: 01 agosto. 2011]

  66. BARROS, Claudio. (2008, junio 22) Flogger Power. Los Andes. [En línea], Español. Disponible: http://www.losandesinternet.com.ar/notas/2008/6/22/estilo-365509.asp

  67. BUENO, Gustavo. Diccionario de materialismo filosófico. [en línea]. www.filosofia.org/filomat [Consulta: 25 septiembre. 2011]

  68. DELEUZE, Guilles. (sf). Lógica del Sentido. En: edición electrónica de la Escuela de filosofía Universidad ARCIS. [en línea]. www.philosofía.cl/ [Consulta: 18 abril. 2011]

  69. HEIDEGGER, Martin. Ser y Tiempo. En: edición electrónica de la Escuela de filosofía Universidad ARCIS. [en línea]. www.philosofía.cl/ [Consulta: 25 agosto. 2011]

  70. THACKERAY, M. William. La feria de las vanidades. [En línea]. http://www.linksole.com/feybq7 [Consulta: 21 marzo. 2012]

  71. VERÓN, Alberto. Los Espectros de Mayo del 68. En: Le Monde Diplomatique [En línea]. Edición No. 66. http://eldiplo.info/mostrar_articulo.php?id=687&numero=66 [Consulta: 23 mayo. 2010]

  72. ZULETA, Estanislao. Elogio de la dificultad y otros ensayos. En: http://es.scribd.com/doc/61677261/Elogio-de-la-dificultad-y-otros-ensayos-Estanislao-Zuleta [Consulta: 13 mayo. 2012]


*Tomado del Archivo Documental “Cuerpos, sociedades e instituciones a partir de la última década del Siglo XX en Colombia”. Mallarino, C. (2011 – 2016). Tesis doctoral. DIE / UPN-Univalle.



[1] Multidad: Para definir esta categoría, no es usada la etimología anglosajona, porque no conserva un sentido acorde con respecto al presente texto, puesto que dicha etimología define la multidad, como (multipaternidad).


[2] Le Bretón, David. (2002: 9)


El autor: Corporación Cultural Cueda Majiye / Tel (7462561) – Cel (3133487997) / Correo electrónico: josele80@gmail.com

Entradas Destacadas