RESULTADO DE INVESTIGACIÓN: Las experiencias cotidianas alimentan la imaginación teórica. Nuestras preguntas de investigación se nutren de lo que nos acontece, y eso a veces lo olvidamos en las ciencias humanas. Mi vida en el barrio en que crecí, mis tránsitos por Bogotá y estadía en Brasil se filtran en mis enlaces entre feminismo y espacio.

 

Cuerpo como espacio

Invito a pensar en el espacio no como aquello donde solo ocurren situaciones, sino como un actor importante en situaciones sociales, como agente de cambio al tiempo que producto de ese cambio. El espacio tiene historia, está construido culturalmente, está sometido a prácticas que lo intervienen como interviene en las relaciones sociales. Ese carácter dual sociedad-espacio permite poner en foco el poder como aglutinador desigual de sus dinámicas.


El espacio también cambia continuamente, en diferentes ritmos. Ocurre cuando inauguran un nuevo centro comercial, modifican una vía, un grupo de jóvenes se apropia de un lugar de un parque público, ocurre un acto violento que cambia la percepción de seguridad, se cierra una vía o se abre un nuevo bar. En diferentes planos, tanto materiales como simbólicos, el espacio también está en devenir, es flexible y abierto, sea en la planificación urbana, sea en un conflicto interpersonal. En escalas macro y micro, permanece la apertura a mudar o reproducir nuestras vivencias espaciales.


Para feministas como Elizabeth Grosz (1995) y Linda McDowell (2000), el cuerpo también es espacial. Desde él empezamos a ser conscientes que formamos parte de un entorno sociocultural, que somos designados de acuerdo con ciertos parámetros y que debemos reaccionar a él con ciertas expectativas de género, edad, sexualidad, nacionalidad, raza y clase, entre otros. Notamos que sus proporciones cambian, que crecemos en altura como aumentamos de peso, y que cada una de esas modificaciones tiene significados diferentes. Podemos involucrarnos en accidentes o caer en enfermedad, lo cual podría modificar nuestra apariencia y así tener que admitir nuestra vulnerabilidad ola de otras personas. La consciencia sobre estar ahí en el mundo nos señala que somos entendidos en un contexto espacial y temporal determinado, así como el espacio y el tiempo son percibidos desde nuestras propias concepciones (Grosz, 1995), individual y colectivamente construidas.



Cuerpo y Espacio
.pdf
Download PDF • 30.14MB

Entradas Destacadas