ULCUS. Tentativas sobre los cuerpos (performance)*


 

RESULTADO DE INVESTIGACIÓN: Proyecto: “ULCUS. Tentativas sobre la crueldad”- Grupo: Proyecto 2046. Dirección: Cecilia García

 

“La madriguera era un largo túnel que, de improviso, torcía su curso y descendía de forma tan inesperada que Alicia, sin tiempo para pensar en detener su caída, se precipitó por lo que parecían las paredes de un pozo muy profundo” (Carrol, 1992: 114)


“Cuando era niña, veía que todas las mujeres de mi casa escondían en su cuarto una bolsa negra y recortes de periódico. Algunos días cada mujer envolvía algo con el periódico y lo guardaba en la bolsa negra. No entendía por qué mis tías guardaban esos paquetes que parecían dulces grandes y los sacaban cuando pasaba la basura.


Un día cuando tenía doce años mi ropa interior amaneció manchada, llamé a mi abuelita y le conté. A mi abuelita se le salió una lágrima y dijo: ¡Qué pesar. Ahora empiezan los problemas! Y mi tía me entregó una bolsa negra con unos recortes de periódico. Ningún hombre de la casa se podía enterar cuando alguna mujer estuviera menstruando. Por eso creí durante un buen tiempo que mi sangre atraía a los hombres como a los vampiros”.[1]



El cuerpo hueco

Un cuerpo nada

Este cuerpo cáliz

Cuerpo escindido

Mutilación en el Cuerpo

Cuerpo Caverna


La crisis de los cuerpos, el presente escrito versa sobre la tensión existente entre los deseos e instintos que despiertan los cuerpos, sobre los cuerpos desplobados, fragmentados, estériles; es una tentativa de acercamiento al estudio fenomenológico de la depredación de los cuerpos. La reflexión se nutrió con el creciente interés mediático por los feminicidios y abusos contra las mujeres, y de las ventanas de la memoria que permitieron recordar los abusos cometidos en mi propio cuerpo; de allí seguí el camino conforme el planteamiento de Shopenhauer: “La esencia íntima de las cosas es comparada con una fortaleza inexpugnable ante los asedios externos, nos hace utilizar un secreto pasadizo subterráneo para penetrar en su interior; y este pasadizo nos es descubierto gracias al inmediato conocimiento que cualquiera de nosotros tiene con respecto a sus propias voliciones.” (2003: 23). Empecé a entender la crisis de los cuerpos desde mi propia experiencia, desde la historia de mi cuerpo y de los cuerpos que estuvieron en el proceso.


Fotografías. El cuerpo seccionado por la mitad de una joven, las piernas por un lado, extendidas en una grotesca posición. Pene erecto entrando en una vagina. El tronco junto a la cabeza y los brazos arqueados rodeando los hombros. Boca chupando de los pezones. Violación, sodomización. Mano que agita compulsivamente una vulva. La rama de un árbol entrando por el orificio anal, atraviesa las entrañas. Las comisuras de los labios cortadas. La vagina llena de monedas. Los pechos penetrados por un cuchillo. Cuchillo que penetra por la espalda. Pene en la boca. Mutilaciones, escarificaciones, hematomas. El cuerpo había sido desangrado hasta la última gota y eviscerado. Cuchillada por la espalda. Violación por los tres conductos. Violación por los cinco conductos. Violación por los siete conductos. Fue sedada y secuestrada y luego violada por varios hombres mientras la filmaban. Estaba inconsciente desnuda, tiritando, con moretones en el rostro, una herida con arma blanca en la espalda y empalada. Una barra de metal introducida por la vagina le destrozó los intestinos .El cuerpo de una menor fue encontrado en una letrina. Una mujer fue prendida en llamas. Violada por seis hombres. Violada en repetidas ocasiones. Mutilada, su cuerpo fue encontrado por partes en bolsas de basura. Su cuerpo fue encontrado en una obra en construcción, violado y mutilado por varios hombres, le abrieron un canal desde el estómago hasta cortar sus genitales, la destriparon. El cuerpo de la adolescente fue abierto desde el tórax hasta sus genitales, dejando a la vista sus órganos internos. Primero la violaron, después le rajaron la tripa hasta las piernas. Le rompieron las dos piernas y todo su interior estaba fuera, sus intestinos, sus pulmones, todo. Le rompieron todos los dedos, le rompieron sus piernas, le rajaron el estómago, se podían ver sus intestinos... también le cortaron la garganta. CAOS CORPORAL. El cuerpo sin vida de una mujer negra hallado en un bote de basura por unos oficiales… un bote lleno de mierda… “seguramente se lo hizo ella misma” dijeron en su reporte. Caso cerrado. LAS PUERTAS ESTABAN ABIERTAS.


El deseo erótico sumado al instinto destructivo –tanático- y al temor del hombre por ese cuerpo misterioso e inaprehensible cargado de mitos, tabúes y prohibiciones; lleva de alguna manera a la violencia sobre el cuerpo femenino. Violencia desbordada que subvierte los umbrales de la muerte; es un cuerpo que vivo o muerto es invadido, penetrado, disuelto, dislocado y trastocado. Para llegar a la comprensión de que el agenciamiento victimario-víctima responde a una misma y posible causa: la crisis de los cuerpos, cuerpos en crisis, en tensión. Para Deleuze el cuerpo sin órganos es la conexión de deseos, conjunción de flujos, intensidades y agujeros negros. La pregunta sobre el cuerpo de la mujer remite al cuestionamiento sobre los cuerpos, a una cartografía de ambos sexos, a sus debilidades e imposibilidades.


Sueño. Es de noche, está completamente oscuro. Hay un lote abandonado frente a mi casa, un lote baldío con mucha tierra; hay algo enterrado, la gente empieza a remover la tierra y sacan pedazos de un cuerpo humano, pedazos y pedazos de pequeñas partes humanas junto con toneladas de tierra… pedazos y pedazos de carne ensangrentada con bultos de tierra negra… pedazos de ropa de niña llenos de sangre.


Ahh… el baile de la vida, nuevamente el frenético baile de la vida. ¿Qué ritmo estamos bailando? Un dos tres, un dos tres, un dos tres, un dos tres, un dos tres, un dos tres, un dos tres, un dos…


Violencia: voluptuosidad, exceso.


Crueldad: expresión humana de la violencia. “La crueldad no es más que la negación de sí mismo, llevada tan lejos que se transforma en explosión destructiva (…) El crimen importa más que la lujuria (el crimen a sangre fría) importa más que todo, porque es la acción de un alma que habiéndolo tenido todo dentro de sí, ha acumulado una fuerza inmensa, que se identifica con el movimiento de destrucción que prepara” (Bataille, 1997: 178-179) La crueldad es humana, intrínsecamente humana, es el exceso con la vida y con la muerte. La violencia se manifiesta en los cuerpos. Exceso con los cuerpos. Los cuerpos son el escenario de la violencia. Con las víctimas aparecen los victimarios. Para Schopenhauer sufrimiento y odio son como cosa en sí, uno e idénticos; la diferencia entre un torturador y el atormentado es meramente fenoménica, ya que ambos constituyen una unidad en sí (…) “al descorrer el Velo de Maya, el espejismo de tales apariencias acaba esfumándose y se reconoce que todos los fenómenos del mundo no son sino una manifestación de una esencia común en dónde todos ellos resultan idénticos” (2003: 25).


… Es también seguir el juego de las escondidas.


En el cuerpo (los cuerpos) se sustentan todas las formas de violencia, parto de preguntas sobre el cuerpo de la mujer como territorio privilegiado de deseo y violencia, y de la tendencia humana hacia la destrucción y la crueldad.


¿Cómo se atraviesa un cuerpo? ¿Cómo se penetra un cuerpo? ¿Cómo se cierra un cuerpo? ¿Cómo se domina un cuerpo? ¿Cómo se ocupa un cuerpo? ¿Cómo se llena un cuerpo? ¿Cómo se disuelve un cuerpo? ¿Cómo se invade un cuerpo?

¿Cómo entrar en los cuerpos? ¿Cómo marcar los cuerpos? ¿Cómo escribir en un cuerpo? ¿Qué se rompe cuando se anula un cuerpo? ¿Qué se niega? ¿Con qué se desea acabar?


Pequeña postura. No me extrañan los movimientos convulsivos de la sociedad, sus pequeños saltos al vacío. Los raptos de inconsciencia y de animalidad que tienen los unos con los otros, o los unos en los otros —unos cuerpos sobre otros cuerpos—. Los pequeños momentos de éxtasis y voluptuosidad que impregnan las páginas de los periódicos, y llenan de horror y espanto a quienes las leen. La muerte, el implacable hálito de la muerte que siempre nos acompaña. ¿Horror por la muerte? Lo que horroriza no es la muerte, es la manera en que confluyen todas las pulsiones naturales en los cuerpos, en un mismo cuerpo. La terrible idea que en consecuencia sobreviene: podría ser yo. La ejecución de lo inimaginable, el placer de la transgresión, el poder de la penetración, la dilapidación de la energía; en algunas ocasiones la idea que también puede sobrevenir: también lo puedo hacer yo. La vida humana pretende ser una lucha contra el caos; pretende que la vida se origine de la vida, sueña con la armonía.

La tensión que vive el universo al expandirse afecta todos los sistemas, “entropía es la cantidad de "ruido" o "desorden" que contiene o libera un sistema”[2].


La vida precisa de la muerte, la vida es un camino inexorable hacia la muerte. La energía del universo tiende a la dispersión, entropía. VIOLENCIA: los cambios abruptos entre la vida y la muerte. La aleatoriedad de la muerte y de la vida. La fragilidad de la vida, intentar mantenerse en pie mientras el mundo da vueltas: VÉRTIGO. Algunos cuerpos implican el caos. Algunos cuerpos no resisten la caída. EL EXCESO ES DIRIGIDO HACIA LOS CUERPOS. Grado máximo de destrucción. Cuando algunos cuerpos se apresuran al desorden total, otros cuerpos ejercen atracción. VÍCTIMAS. Algunos cuerpos se apresuran hacia ciertos cuerpos. Algunos cuerpos atraen más que otros. Algunos cuerpos llaman al desorden. Algunos cuerpos están más abiertos que otros. Es en los cuerpos en donde se prodiga el máximo de energía. En algunos tienen su encuentro la vida y la muerte. En el mismo instante confluyen. Algunos cuerpos son propicios. Están más expuestos, pueden ser más frágiles. Es inevitable, padecen más que otros: MUJER. Cuerpo de una mujer. LLAGA. Cuerpo abierto por excelencia. HERIDA PERPETUA. Atentado en el cuerpo de la mujer. FEMINICIDIO. Ensañamiento contra la llaga. ¿Miedo?


¿Cómo es el cuerpo de la mujer? ¿Cuál es la cartografía del cuerpo femenino? ¿Cómo es el cuerpo de la mujer como espacio? ¿Qué tiene el cuerpo de la mujer?


Descripción de un paisaje. Conjunto de ensenadas, en primer plano dos grandes esclusas que abren y cierran con regularidad, dejan fluir pequeños riachuelos que se escurren y evaporan con facilidad. En último término una gran caverna cubierta por un par de pliegues que dejan ver poderosas estacas en la entrada, oscuro cobijo guarda en su interior. Desfiladeros.


Precipitación hacia una colina escarpada, seguida por un espacio abierto plano y llano. Un vientre aplanado. En el medio un pequeño foso que comunica con un estrato inferior, a la litósfera. Al fondo se alzan dos grandes montañas, que se pueden otear con una sola mirada. De su cima reverberan fluidos terrestres, escupitajos orgánicos. Su corteza es árida y resquebrajada. Producen comida copiosamente. Encima de ellos, mucho más arriba atravesando el valle, un abismo grande y profundo con hendiduras y elevaciones respira por sí solo, expele aire acompasadamente como un hoyo soplador.


Sobre el vientre aplanado, debajo del vientre: la erupción del mundo.


Dos vertientes conducen a un delta que se precipita por una suerte de acantilados, puedo explorarlos sujetando grandes cepos que se desprenden de ellos. Todo es húmedo y viscoso, constantemente supuran líquidos de las calderas. Dolinas, abismos recubiertos de lava viscosa solidificada por partes, su olor es penetrante y agrio; no entro. Una, dos fosas; protegidas por pliegues de tierra, cuencas que conducen a un último núcleo oscuro agridulce, poroso. Infinito.


Termino cayendo entre dos grandes elevaciones, la grieta de los dioses. Color rosa. Me alejo de las calderas y sigo de largo entre una especie de mesetas, me alejo cada vez más de las ensenadas y las cavernas. El piso es más firme y despejado, pequeñas elevaciones, porosidades. Ya no abrazo las montañas. Ausencia. Plano desierto.


Vida y muerte. ¿Opuestos? Figuras del mismo baile, protagonistas de la misma fiesta de los seres… Uhm… Bataille! Manifestación de una esencia común, unidad en sí. ¿No es acaso un orgasmo lo más parecido a una pequeña muerte?


Afirmación de la vida hasta en la muerte, afirmación de la muerte hasta en la vida: sexualidad. “Ocurre que el erotismo y la muerte están vinculados. Al mismo tiempo, la risa y la muerte, la risa y el erotismo están vinculados…” (Bataille 2002: 68)


Cuerpo mujer: Representación de lo inconsciente, del oscuro núcleo. Territorio privilegiado de confluencia de deseo y violencia. De lo erótico y de lo violento. Intrínsecamente atado a la vida y a la muerte. Cuerpo atractivo y repulsivo. Misterioso y desconocido. Voluptuoso, fecundo. Poder de concebir vida, de sangrar cíclicamente. Cuerpo con vulva, vagina, clítoris, senos, fluidos y secreciones. Cuerpo abierto por excelencia, cuerpo vacío, mayor conjunto de puertas, válvulas y entradas. Topográfico, geográfico. Llaga. “… el vacío es la manifestación hembra de la perdición (…) la caverna sexual se ha convertido en la fosa viscosa del infierno” (Deleumeau, 1989:476). Temor.


Ya replicaba la Ofelia de Heiner Müller: “En el nombre de las víctimas. Expulso todo semen que he recibido. Hago de la leche de mis pechos un veneno mortal. Retiro el mundo que engendré. Ahogo entre mis muslos al mundo que di a luz. Lo entierro en mi sexo. Muerte a la felicidad del sometimiento (…) Yo estoy sola con mis pechos mis muslos mi regazo.”


Mitografía arbitraria sobre el origen del hombre y de sus temores.


Una vez, la nada. Al principio creó Dios el cielo y la tierra. Pero la tierra era informe y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el espíritu de Dios se cernía sobre las aguas. Del oscuro hueco, del abismo, surgió el hombre; materia blanda.

Una vez, el vacío. Núcleo oscuro. Como una gran matriz proyecta a los seres fuera de sí. Una vez, la mujer. Primero tuvo que ser la mujer. La matriz que proyecta a los seres fuera de sí. Conjunto de oquedades. Una vez, el hombre. Arrojado del vacío, de la oscuridad del hueco. Cuerpo frágil, cuerpo sin conciencia, cuerpo débil.

Una vez, la existencia. Hacia el abismo se precipita el hombre cada instante de su existencia. Conciencia de la muerte. Temor. Experiencia orgánica, devenir otro; suscitado por la atracción ineludible, el ineluctable vértigo. Éxtasis. Precipitación hacia lo desconocido, el peligro. Temor a perderse, experiencia del vacío. Caída.


Corolario. Son los cuerpos el escenario del agitado baile de la naturaleza. La mujer un conjunto de válvulas y recámaras que carga con una historia de misterios, prohibiciones y tabúes. El hombre un conjunto de armas, apéndices e istmos que carga con una historia de dominaciones y temores. Violencia y deseo: cuerpos fragmentados deseando reterritorializarse. Víctimas y victimarios: en la fiesta de la vida y de la muerte cada uno ocupa su lugar ¿Por qué?

Ahora pienso en el azar…


Bibliografía


  1. Bataille, G. (1997). El Erotismo. Barcelona: Tusquets.

  2. Bataille, G. (2002). Las Lágrimas de Eros. Barcelona: Tusquets.

  3. Carrol, l. (1992). Alicia en el País de las Maravillas. A través del Espejo y lo que Alicia encontró allí. Madrid: Cátedra.

  4. Deleuze, G. y Guattari F. (2010). Mil Mesetas. Capitalismo y Esquizofrenia. Valencia:


Pre-Textos.


  1. Delumeau, J. (1989). El Miedo en Occidente. Madrid: Taurus.

  2. Schopenhauer, A. (2003). El Mundo como Voluntad y Representación. Vol. I. Barcelona: Círculo de Lectores y Fondo de Cultura Económica de España.


Webgrafía


  1. Müller, H. (1995). Hamletmachine. Traducción de Gabriela Massuh con la colaboración de DieterWelke. Buenos Aires. Accesible web: http://www.dramateatro.arts.ve/dramateatro.arts.ve_respaldo/dramaturgia/hamletmachine. Consultado el 12 de diciembre de 2012.

[1] Texto extraído del montaje “Ulcus. Tentativas sobre la crueldad”.


[2] Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Entrop%C3%ADa_(informaci%C3%B3n)



*Cecilia García (2013) / Grupo Proyecto 2046, Bogotá, Colombia / carbono22@hotmail.com







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