La sexualidad y la discapacidad intelectual existen*


El autor: osjabelo@gmail.com/ oscarurrego@bestbuddies.com.co


Nuestra sociedad se ha encargado constantemente de sugerirnos u obligarnos a cumplir con ciertos parámetros o normas legitimadas históricamente. Uno de los aspectos más problemáticos es todo el entramado de la sexualidad, ya que nuestra cultura ha procurado mostrarnos el tema de una manera tangencial, si es que lo hace ya que no es fácil encontrar en la generalidad de la población que exista una tendencia abierta y “tranquila para tratar o conversar sobre este tipo de temas, mas cuando la sexualidad sólo es limitada a la relación sexual, dejando a un lado una cantidad de aspectos que son parte del tema en discusión.


Las instituciones educativas, la Iglesia, la familia, entre otras, se han encargado implícitamente o explícitamente de ocultar o mostrar la sexualidad como un proceso que existe en cada individuo pero que debe mantenerse en reserva, muchas veces el mensaje que se recibe de estas instituciones es que se puede llevar a cabo una sexualidad libre de acuerdo en el momento de la vida en que se encuentre el sujeto, sin embargo no hay que hablar de mas frente esto, cuando hay preguntas y o experiencias propias del tema, se evade por completo, se busca la manera de darle otro giro o de ignorarlo. Por otro lado y viéndolo desde una sociedad llena de tendencias, se vende el estereotipo de un sujeto bello o que debe buscar la manera de serlo para llamar la atención de otros; tratamientos estéticos, cirugías, cremas que hacen milagros, mil formas para bajar de peso para lograr “venderse” mejor frente al otro, se busca que el cuerpo se adapte a las características que el medio comercial dice para poder atraer social, laboral, sentimental o sexualmente a otros; en efecto, cuando se logra el objetivo de llamar la atención de muchos, esa imagen del sujeto ya no es tan bien vista. Ser el centro de atención puede incomodar a muchos otros que aunque vivan con las mismas tendencias y comparten muchas veces la forma como se debe vender frente a los demás, se oculta para demostrar que el otro está en mal camino.


El caso de las personas con discapacidad es aun más dramático, porque para un número importante de los integrantes de la sociedad y especialmente para sus progenitores, ellos no son sujetos, y menos sujetos sexuales. Pero no solo se les quiere invisibilizar, sino que aun más grave es la exclusión sistemática de la que son víctimas. Dicha exclusión busca incluso mostrar a las personas con discapacidad como sujetos sin sentimientos o que pueden estar condenados en muchos casos a vivir en un mundo infantil. Por estas razones, un gran porcentaje de personas con discapacidad son excluidos para acceder e interactuar en los diferentes espacios de la vida social en donde se adquieren habilidades de gran importancia para relacionarse con las demás personas, por lo tanto limita mucho mas la posibilidad de desarrollar procesos de identificación, de autonomía, de reconocer lo que gusta y lo que no gusta, de expresar sentimientos de amor asertivos para determinar una inclinación sexual y siendo más complejo la planeación de un proyecto personal.


Es posible configurar un proceso de resistencia por parte de los sujetos discapacitados, ya que quieren vivir su sexualidad, incluso contrariando las nociones de “normalidad “que plantea la sociedad moderna.


Continua...

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*Texto tomado del Archivo Documental “Cuerpos, sociedades e instituciones a partir de la última década del Siglo XX en Colombia”. Mallarino, C. (2011 – 2016). Tesis doctoral. DIE / UPN-Univalle.


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