PARA ENCONTRAR TU “DANZA…”



Hoy más que nunca se hace necesario danzar la vida con mi vida, y vivir en armonía con las vidas; por eso, es necesario que a través del cuerpo se muestren los caminos adecuados para enseñar y aprender pacientemente a “bailarSer” el ahora, observando al mundo que nos rodea y a quienes habitando ese mundo, siempre están al lado de quienes danzamos con el dialogo, con la mirada y con el contacto corporal, recuperando el olor y calor humano como producto de reconocernos y encontrarnos a danzar juntos en este momento.


Esta danza que se propone, es de contenido humano, y debe evitar entrar en el sensacionalismos; debe evitar comercializar el desarrollo natural y biológico del ser humano, debe ser una danza que celebre la alegría, pero también que reflexione sobre el dolor que se genera cuando evitamos entrar en contacto con el otro, esta danza debe permitirnos contar nuestras preocupaciones a otra persona y no a una droga, a una botella de alcohol, aparato técnico y tecnológico o a una red social.


Esta danza debe hacer lo imposible por ser natural y vencer lo artificial de la falsa inmediatez. Esta danza debe emerger desde el interior de quien habiendo encontrado el camino, la comparte –abiertamente- sin esperar un premio o un estímulo para hacer realidad el hecho dancístico en él, ella, ellos, ellas, ustedes, nosotros y vosotros.


Esta danza, debe evitar “esconderSer” en la forma, la velocidad como en la estética fingida. Esta danza es de honestidad; es decir, que se hace porque te, les, nos nace; además de saber que somos el producto de una danza de amor; donde “Madre” y “Padre” fusionaron sus cuerpos y crearon el milagro de la vida en ti, en mí, en ella, en el, en nosotros y en vosotros.


Esta danza se encuentra en ti, en ella, en el, en ellos, en ustedes…déjala salir, evita interferir su salida… al contrario estimúlala pacientemente, para que salga poco a poco con su propia naturalidad. Cuando danzas para decir que lo haces bien, estas interfiriendo con el desarrollo natural y espontaneo de tu propia danza.


Cuando encuentras tu danza eres; entonces, empiezas a observar el mundo, tu mundo y los mundos; así, aprendes a aceptarte y a aceptar las otras identidades con sus variadas diferencias, porque ya has empezado a danzarte la vida, tu vida y las vidas.


Entonces, encontrar tu danza es “Ser Uno en Todos”; es decir, una humanidad que se conoce y se entiende para “amarSer”.


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